Y hablando de piernas, llega la señora Donna Summer con este disco que nos mete más de lleno a los caminos, y nos pone a mover los pies. Cuando escuchen la canción pongan atención a las guitarras y vean como el blues y el funk se fusionan de una manera muy especial y grandiosa, para enmarcar al final con unos coros mas característicos de la música de los antros de los 70’s. La voz de Donna Summers se mantiene grandiosa a lo largo del tema dejando una muy buena memoria de su inconfundible estilo.

Avedrio