Cambiamos drásticamente de género y nos metemos en un country muy, muy elemental, rítmico y lleno de sabor campirano. Shania nos da este tema extraído de su disco más exitoso y donde era más honesta consigo misma y hacía lo que realmente le salía bien. Un tema que nos lleva de manera suave por los caminos más diversos, pero que enmarcarían perfecto por los caminos de Kansas, Ohio o Arizona, aún cuando la interprete sea canadiense, vamos, si hay mariachis y grupos de salsa japoneses, que no haya una canadiense que se aviente al country.

Avedrio