Le bajamos al ritmo y nos ponemos muy, muy sentimentales, después de recordarte más de lo que acostumbro y me surge la duda de porque, de alguna u otra manera no te sales de mí, por más que busco las formas e intento las 1000 maneras de olvidar tu piel o enterrar tus labios, me desplomo derrotado con tu recuerdo en mi memoria, en medio de la noche, aquí, sin ti.

Avedrio