En 1992 Kiss nos regaló esta pieza llena de memorabilia y de optimismo. Por un lado, sacó del baúl de los recuerdos toda la videografía con sus años de gloria de los 70’s y su excelente show y vestimenta que marcaría una época, que para muchos de nosotros significó la entrada al mundo del hard rock y del heavy metal. Por otro nos dice que nada es imposible, si estás dispuesto a sacrificarte lo suficiente. Un gran tema que ahora refleja una de las últimas grabaciones que hiciera Eric Carr, segundo baterista de la banda, quién moriría ese mismo año de cáncer, curiosamente, casi al mismo tiempo que lo hiciera Freddy Mercury. God gave me R&R, so I can do anything, always…

Avedrio