Bueno, llegó el momento de divertirse un poco en el camino con una añoranza de la infancia de muchos de los treintones, si no es que de todos, a menos que vivieran en un retiro espiritual en el Tíbet. Salida como alma en pena del soundtrack, Ray parker Jr. nos trae este tema que se tocó hasta el hartazgo en cualquier fiesta casera que se tachara de decente. Poco después de este exitazo de las listas, Ray Parker desapareció de la escena, o se mantuvo muy por debajo de los titulares, vamos, ni a pie de página llegaba, aunque ignoro porque. Lánzate a cazar tus propios fantasmas en medio de la noche, pero eso si, con mucho ritmo y estilacho ochenteros.

Avedrio