Bueno, después de desfogarnos un poco con unos temas muy roqueros, le bajamos la velocidad drásticamente para ponernos muy, pero muy cachondos con esta canción de Regina Spektor. Originaria de la extinta Unión Soviética y radicada en Nueva York desde niña, esta mujer nos deleita con una voz muy suave, pero de tesitura tan particular que llama la atención de inmediato. El presente tema es una verdadera obra maestra digna de trascender en nuestros caminos y en nuestras vidas. En verdad la recomiendo ampliamente, pero no esperen algo muy convencional en todos los sentidos, ya que el propio estilo de interpretar los temas de Regina es de lo más particular que hallan escuchado.”Y supongamos que yo nunca jamás te conocí, supongamos que nosotros nunca nos enamoramos, supongamos que yo nunca te deje que me besaras tan dulce y tan suave, supongamos que yo nunca jamás te vi, supongamos que tu nunca jamás llamaste, supongamos que yo sigo cantando canciones de amor, sólo para romper mi propia caída” Imagínate, es toda una tragedia, pero el “supongando” es de los tiempos más inútiles que hay.

Avedrio