Y después de la fiesta norteña, nos ponemos un poco sentimentales con dos temas de amor desesperado, desgarrador y llenos de decepción. En primer lugar tenemos éste otro cóver de los Straitjackets, contándonos, y cantándonos, una historia de dolor y resignación. “alguien regreso y le habló al oído, para convencerla y ella se entregó por algún motivo” cantan lastimeramente y nos piden que le dejemos llorar su mejor cariño. A mí, por suerte, nunca me pasó y cuando me pudo pasar, me salvé por azares del destino. Sin embargo es un gran tema para los caminos por las tardes.

Avedrio