Terminamos este día con algo muy sofisticado para los mortales. Habrá quien diga “Oh! Claro! es chido!” pero la verdad es que pocos se han tomado la molestia de oír a este genio del banjo por dos razones: su trabajo es inmenso y muy prolífico (más de 40 discos desde 1979) y no de fácil aceptación. Y Por supuesto que me incluyo en la categoría. El tema presentado es muy suave, muy cadencioso, y muy bello, propio para el inicio del camino.

Avedrio