Dedicada a mi hermana menor Grysel, quién nació en ese año en que se lanzó esta formidable pieza y que se escuchó por bastante tiempo en la casa de mis padres, lo cual era muy inusual, ya que escuchaban música más “conservadora”, sin embargo, nadie en la familia se resistió ante el ritmo y la armonía que mantiene la canción y que concluye con un piano bestial. No puede no gustarte, es imperdonable, y no me refiero precisamente a mi hermana, aunque no te culparía.

La versión en español, como todas las canciones de ABBA, son bastante malas, por favor, óiganla en en el idioma original.

Avedrio