
Y después del acelerón de hace unos momentos, llegamos a nuestro destino con el atardecer a nuestras espaldas, un baño reparador y a un saloncito de baile a calentar el ánimo, a ver si ahora sí. Dámaso Pérez Prado nos entrega este mambo muy sabroso, muy cachondo y muy ad hoc para “levantar” el ánimo. Si sigues en la carretera es porque no aceleraste como lo recomendé, así que imaginate tu propia escena bailando pegadito junto a esa persona que no necesariamente es la que viaja a tu lado.
Avedrio

No comments yet
Feed de los comentarios de este artículo