A finales de los 80’s existían cuatro grupos: los que adoraban a U2, los que adoraban a Depeche Mode, los que adoraban a The Cure y el cuarto eran los demás. En particular yo pertenecía la cuarto grupo, ya que nunca me enganché con ninguno de estos tres grupos, sin embargo no dejo de reconocer que tenían muy buenas canciones; ésta es una de ellas en el caso de The Cure; muy buena para escuchar en carretera y reafirmar que todos los hombres no lloran aunque te lo diga un tipo que parece que lleva una semana haciéndolo y la voz tambien se le quiebra. Además que la afirmación es una estupidez. Jajajajajajaja

Avedrio