Llego el momento de cortarse las venas con el pañuelo deshechable! Platicarle al acompañante de aquel/aquella que nos hizo ver nuestra suerte, y que mejor que deprimirse en conjunto, con la fogata encendida y el bosque al rededor, que solo en una habitación; vamos, hasta los lobos del bosque se deprimiran al oir la sensual voz de Luz.

Avedrio